¿Cómo explicar esta sensación de que me falta algo? ¿De que tengo todo lo que había deseado hace años, bastantes metas cumplidas, otras que empiezan a verse factibles y aún así me falta algo?
Me falta tiempo, tal vez. Tiempo para leer, para escribir, para escuchar música, para leer... te. Tiempo para dejar volar los dedos por el teclado, y de nuevo volver a sacar un texto que esté, al menos, a la altura del título.
No me quejo, estoy bien. Una apretada vida de adulta madura y responsable me impide preocuparme por banalidades como las farolas del parque del Prado o por dónde se pasa la cinta de la muñeca. Y me da pena, echo de menos los detalles. Pero bien, dentro de todo lo que engloba la palabra.
Y me sigue faltando algo... ¿es ambición, quizá? ¿Interés acaso? ¿Tal vez masoquismo? ¿O tiene que ver con 11 largos años, o a lo mejor sólo 10 meses?
Todo sigue igual, dos cauces paralelos con cada vez menos probabilidades de converger. Avanzando despacito, haciéndolo lo mejor posible, y sin dejar su destino al azar de la suerte.
Que la muy asquerosa ya demostró de lo que es capaz con Mr. Jagg.
Serendipia.
miércoles, 4 de octubre de 2017
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