viernes, 25 de septiembre de 2009

Maldita, bendita casualidad.

Rabia... porque cada vez que empiezo a olvidarte el azar te cruza en mi camino. Y mi pregunta es, con qué fin ? A qué juega ? Qué esperas tú de mí o qué debo esperar de ti ? Si no haces más que intentar convencerme de que fuera de esta pantalla no existes... Acaso sólo te interesa el estímulo que ofrecen estos desvaríos ?
Entonces, por qué se te hace tan grato escucharme ? Qué acongoja tu alma y por qué mi visita, aunque esperada, te hace oscilar ? Por qué no tienes respuestas ?
Te prometo que no lo entiendo. Todo esto empezó como un juego, pero diste jaque a la realidad y ahora la ficción me hace recordar cosas que no debo. Jaque mate ? Ha llovido mucho desde entonces... pero tanto me marcó aquello ?
Pese a todo, fue interesante volver a verte, encontrarte allí. No hace falta que supliques, te ayudaré a llevarlos por el buen camino... si te portas bien.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Maldita casualidad.

Tan tentador... cómo resistirse ? Cómo desaprovechar esta oportunidad de dejar que fluyan los dedos por el teclado, y las palabras por la pantalla ? Ya me he cansado de esperar esos versos, acaso peco de impaciente ? Probablemente. Pero me temo que el contacto habrá de ser siempre así, fortuito... Maldita casualidad !
Me llegó un mensaje a mitad de la tarde con un cambio de planes... por qué no hice caso ? Por qué me quedé a presenciar esos catastróficos inicios y, ya que estaba, a cotillear la conversación de los de atrás ? Cada vez me fío más de los impulsos y arrebatos, de los sueños... Mi sexto sentido está que asusta !!
Cómo imaginar... nunca, de todos los que podrían haber sido... por qué precisamente... ?? Y cómo me latía el corazón !! Eso es normal ?? Tendré que mirármelo...
Cómo se hace borrón y cuenta nueva ?? Cómo correr un tupido velo, o estúpido, cómo pasar página y ya está ?? Indiferencia, cómo se hace ?? Dios... soy más tonta de lo que creía !! O creé vínculos más fuertes de lo que pensaba ?? Socorro...
Quiero dejar de especular, de imaginar que quizás... un día... sería posible... Al menos me queda el consuelo de que sólo a mí me falta encontrar respuesta a estas preguntas.
Tú que sabes, ayúdame.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Mi chica.

Renunciar a esa bolita de pelo es una de las cosas más duras que me ha tocado hacer en la vida. Nunca tendría que haber ido a verla. Pero cuando la tienes ahí, en el suelo, mirándote curiosa... no puedes evitar agacharte. Craso error, se acercó a mí de inmediato. La acaricié, ¿cómo no iba a hacerlo? Y me lamió la mano. Creo que se me partió el corazón en ese mismo momento al saber que jamás volvería a verla, que jamás sería mía.
Y soñé, me pasé todo el camino de vuelta soñando. Y lo volví a ver viable, muy viable. Pero una vez más, como tantas veces de pequeña, se me negó el sueño de mi infancia y me explotaron la burbuja. No sé si borrar la foto que le saqué con el móvil o guardarla como la excepción que confirma la regla de que la que la sigue, la consigue, o que quand on veut on peut.
No quiero volver a ver un perro en mi vida. No quiero volver a jugar ni un minuto con ninguno, o acariciarlo siquiera. Pero estoy segura de que cada vez que pase un retriever... me voy a echar a llorar.

martes, 1 de septiembre de 2009

Sueños.

Paseando por la red volví a encontrarme, sin saber cómo, en aquél terreno que antes solía frecuentar por ser una de las claves más fuertes de la inspiración. Y ese paraje conocido me devolvió la sonrisa con una imagen. Allí estaba, la segunda luna. Y en la esquina inferior derecha, un abrazo. "Se trata de un sueño, sin duda" pensé, "ya que por desgracia un gesto como ese no tiene ya cabida en la vida real". Y me puse a recordar lo tonta que fui años atrás. Y no podía dejar de sonreír...

Ya no aguardo respuesta alguna, ni texto de vuelta. Sé que llegará, pero no hoy, ni mañana, ni tal vez dentro de un par de meses. Ahora el tiempo es relativo. Sé que estás ahí, y que el silencio sólo significa falta de tiempo o, quizá, de interés. Así que seguiré mi camino, intrincadamente paralelo al tuyo aunque con diferentes atajos. Y sólo me pasaré por aquí cuando algo me diga que en tus sueños volviste a recordarme. Que ellos, no como tú, sí son de fiar...