domingo, 23 de junio de 2019

Infinitos infartos

Espera, espera, rebobina. ¿Qué acaba de pasar? De pronto puedo ver mi reflejo clavado en tus pupilas y sin darme cuenta me encuentro pegada a ti como atraída por un imán... ¿Cómo puede volar el tiempo a tal velocidad? ¿Cómo pueden ponerse las cosas tan serias en cuestión de minutos?
Decisiones que se toman en una fracción de segundo sin pensar, sin escuchar a la razón, sin atender a las consecuencias, avanzando con paso firme hacia lo que resultó ser una cuenta pendiente.
¿Acaso no estaría ya todo decidido en la primera mirada, la primera sonrisa, el primer gesto, como si estuviese escrito en el libro del destino que pasaría?
Infartos infinitos, ronroneo incontrolado, manos ávidas y expertas, hombros firmes sujetando una mochila cargada de remordimientos. Y de repente eras tú, y de repente no lo eras.
Espera, espera. Rebobina. ¿Qué acaba de pasar? La pelea entre el ying y el yang va a ser muy dura..

No hay comentarios: