martes, 21 de octubre de 2008

Veintena

Apenas faltan unas horas para que, hace años, una madre diese a luz a una hija en un hospital de Francia al lado de un hombre que esperaba con ilusión. Veinte años han pasado desde entonces, y ahora todo es muy diferente. Ya no es una niña, sus padres no viven juntos y su situación en casa es complicada. Ahora es ella la madre; y la madre, la hija. Hace poco que volvió de estar un año estudiando fuera y haciendo la guerra día a día por su cuenta, y adaptarse de sopetón a la atención materna se le hace difícil.

El año pasado cumplió años estando fuera. Para ella el día del aniversario del nacimiento, ese día tan personal que se celebra sólo una vez al año tiene mucha importancia, es el final de un año más en el calendario personal de cada uno. Pero aquél año todo cambió. No esperaba muchas felicitaciones, pero recibió menos. Las decepciones fueron grandes, pero la inseguridad fue peor. ¿Acaso ahora que estaba fuera la habían borrado de la memoria? Así, ¡zas! ¿del mapa? Ya no tiene importancia.

Ahora le da igual. Veinte años, se dice pronto. Se deja el uno para empezar con otra decena más. Los años pesan, y al final de esa decena llegarán los treinta… La vida pasa rápido, tan rápido que a veces da miedo… Sólo dos años más y se acabará la universidad, sólo unos años más y la rutina se hará dueña de su vida, sin más, sin darle la oportunidad de volar otra vez… Nadie que ella haya visto hasta ahora cumplirlos ha mostrado la menor inquietud, la menor ilusión, la menor… nada. Lo lamenta. En fin.

Veinte años es una edad importante. La balanza empieza a girar más hacia el adulto que hacia el niño, hacia la independencia, la responsabilidad, el tomar las decisiones más difíciles… Veinte. Veinte años. Hace veinte años sólo era un bebé y ahora… Ahora está sentada forzando la postura para que la espalda deje de dolerle, que con siete horitas de hospital el sábado pasado ya tuvo bastante. Ahora está siendo negativa. Ahora está siendo realista. Dentro de unas horas, empezará sólo un día más…

2 comentarios:

Kelpie dijo...

Esta madrugada a las 2 y veinte no será la hora del ambiente... toca llorera. Otra vez.

paultxo dijo...

Yo te felicito, aunque no sea la persona que más esperas que lo haga, aunque ya casi no hablemos ni te acuerdes de mi. Felicidades, por tus 20 años y por tu blog. Es genial.

Paul (Aquel chico con el que pasaste tres veranos...)